viernes, 26 de febrero de 2010

Despues de la muerte "Cap 07" - Jazzy W.


Los personajes son de Stephenie Meyer

Capitulo 7

La verdad no es negada hasta el momento justo

Mas que nada en el mundo quisiera poder llorar, que esa sensación en la garganta se desgarrara por llanto, pero no puedo por que no soy mas que una sombra, un maldito fantasma sin otro motivo mas que atormentar.

Sus palabras retumbaban en mi cabeza como estridentes balas que se estrellan contra mi, era ilógico que no estuviera preparada si sabia desde el principio que estar con el era malo, incorrecto e injusto, debía saber que tarde o temprano seria imposible estar a su lado, yo no era nada y el, el podía tener lo que quisiera.

Pero lo amaba, un amor que no escuchaba razones, ni lógica, y ahora pagaba las consecuencias.

Ver ahí arrodillado a mi lado su rostro descompuesto por una fina línea que separa el dolor del placer fue la cosa mas indescriptible y hermosa que haya observado, pero fue el final, la gota que derramó el vaso, y me desgarraba, mataba lo que no estaba con vida.

Así que me quede ahí parada frente al porche de esa casa que inevitablemente era mi punto de partida, sin saber que hacer o a donde seguir.

-Ya es suficiente-, murmuré al viento, un reclamo inexpresado a aquel que decidiera mi existencia, ¿por que no solo había muerto?, ¿por que me había quedado atrapada a mitad de la nada?, ¿por que poder encontrar el amor y no poder siquiera degustarlo, vivirlo?

Solo quería desaparecer de una vez por todas de este mundo, olvidar a las personas, olvidar anhelos, olvidarlo a el.

Perdí el tiempo de cuanto pase ahí sin moverme, sin siquiera inmutarme, no me afectaba el viento o si el frío se acrecentaba a cada minuto, no me afectaba nada mas que un estupido y condenado amor hacia un vampiro.

Por momentos maldecía haberlo conocido, y otras agradecía la oportunidad de haberlo hecho, era demasiado contradictorio no poder desear no haber muerto si eso significaba no haberlo visto nunca.

Mi vida no habría valido la pena.

La oscuridad fue cayendo de a poco como mis energías, solo quería no ser conciente de nada, parecía como si el dar por sentado que no quedaba nada fue una potente inyección de morfina, liberaba de dolor y cualquier otra cosa, casi sonreí, parecía el final y en medio del dolor eso era bueno, seria libre y el también

-Edward-, murmuré su nombre sin voz, conciente de que viva o muerta, el era lo mejor de mi existencia, sintiendo que por el había valido la pena estar aquí…un poco mas, pero ahora ya estaba hecho

Mi cabeza parecía un torbellino de ideas a punto de estallar convertirse en infinidad de polvo.

-¿Bella?-, su voz sonó descompuesta y con un atisbo de miedo que me sorprendió

Pero no pude girarme, parecía ya no poder hacer nada, tal y como había querido

-Bella-, llamó otra vez mucho mas cerca

-Bella mírame, quédate aquí, mírame-, la nota de desesperación era pausible, y giré mi rostro sonriendo, no debía de preocuparse, ya todo había terminado, pero el encontrarme con sus ojos fue todo lo que necesité para recordar que no quería irme aun cuando ya no supiera como volver, me di cuenta que el me miraba aterrado.

-No te vayas, mírame-, llamó de nuevo, pero solo oía su voz, todo se volvía demasiado claro.

-Bella te amo, por favor mírame, quédate conmigo-, pidió con sus manos a centímetros de mi como si quisiera jalarme, ojala lo hiciera, era como estar en mar abierto y no saber nadar, pero el había regresado, a pesar de todo, no podía dejarme, y yo a el mucho menos.

Intente enfocarme, y tranquilizarme, lentamente mi cabeza dejo de ser solo un embrollo a punto de dejar de existir y lo miré, me concentré en sus ojos que estaban prácticamente negros.

-Desaparecías-, me explicó mientras yo grababa en mis oídos el sonido de su voz.

No cambiaba nada aun era imposible lo que sentía, aun era imposible demostrarle cuanto lo amaba y lo necesitaba, cuanto deseaba todo de el.

El pareció notar o sentir mis pensamientos por que se alejó dando espacio.

No lo miré a el, sino al bosque mas allá, mirarlo era recordar momentos que tal vez los dos queríamos borrar, momentos en que nos habíamos quedado desnudos antes nuestros sentimientos y deseos

-Lo siento Bella-, murmuró segundos después

-No hiciste nada de lo que debas pedir perdón-, le contesté sin mirarlo

-Te aleje, estuviste a punto de…-, no terminó, sabia muy bien el final de la frase, a punto de desaparecer para siempre, ¿Sería tan malo?

-Tal vez sea lo mejor-, musité, un gruñido ronco se asomó por su garganta y se acerco hasta prácticamente ser capaz de estirarme un poco y traspasar su cuerpo

-No-, respondió

-Te amo-, dijo con los dietes apretados.

-Mas que a nada, mas que a mi vida, si despareces, no me queda nada, ni mi familia, ni esta maldita existencia-, comenzó con los ojos cerrados mientras a pesar de todo en contra, cada palabra era como una caricia, a pesar de todo, el podía amarme mas de lo que imaginaba

-Jamás había perdido el control y me odie por eso-, continúo

-Me odié por ser tan…-, abrió los ojos y me quede sin poder hacer nada mas que mirarlo

-No había sentido por nadie lo que siento por ti, lo bueno, lo desesperante….todo-, terminó mientras su mano simulaba la forma de mis labios

-Yo también te amo-, le dije e un hilo de voz mientras el sonreía con tristeza.

-No iremos de aquí, buscaremos algo que pueda ayudarnos-, dijo con la convicción impregnada en sus palabras, lo miré confusa, temerosa de algún tipo de locura

-Si hay vampiros y seres fuera de lo que concierne a la normalidad, debemos poder estar juntos de…alguna forma-, siguió mientras yo asentía, quisiera creerlo, quisiera hacerlo, pero sabia que si no había nada que hacer yo encontraría una forma de desparecer y dejarlo libre de la maldición de nuestros sentimientos.

Quise poder abrazarlo pero me conformé con abrazarme a su mirada, mientras el seguía ahí frente a mi.

Después pareció apenas notar donde nos encontrábamos, como si hubiera estado siguiéndome sin pensar hacia donde se dirigía, frunció el ceño.

-¿Qué hacías aquí?-, preguntó

-No lo se, pero siempre he regresado-, contesté mientras el miraba el equipo de pesca sin usar y la casa, parecía demasiado concentrado

-¿Por qué aquí?-, preguntó de nuevo mas para si mismo que para mi, un extraño sentimiento me recorrió entera

-¿Sabes quien vivía en esta casa?-, pregunté atropelladamente

El asintió y se acercó a la puerta

-¿Has entrado?-, murmuró

-No puedo-, contesté, lo que no alcanzaba a entender, podía entrar a cualquier lado, pero no a esta casa, tan solo tratar de traspasar las paredes era como si me clavaron un cuchillo en el estomago.

-¿Quién vivía aquí?-, pregunté de nuevo.

-El antiguo jefe de policía, se fue hace casi dos años-, contestó Edward sin mirarme, trató de abrir la puerta pero fue imposible, claro, un segundo antes de que la empujara un poco más y las bisagras cedieran

Entró y dio dos pasos antes de notarme estática aun en el porche

-¿Bella?-, preguntó mirándome

-No puedo-, le dije y el se acercó

-Yo no puedo entrar, nunca he podido-, expliqué mientras el asintió

-Solo….espera aquí-, murmuró antes de girarse, lo perdí de vista y sentí la incertidumbre de forma insoportable

Los segundos parecieron horas, y por primera vez llegué a pensar que quizás la casa tenía mucho más que ver de lo que había pensado si quiera.

Solo quisiera saber el por que

Solo quisiera entender

Edward salió con el cuerpo en tensión, y moviéndose mucho mas rápido de lo que se consideraría normal, cerró la puerta y siguió caminado.

-Vamos-, contestó a mi pregunta inexpresada, comencé a seguirlo por que no estaba segura que mas hacer.

-Edward espera, explícame que pasa-, susurré mientras seguíamos avanzando adentrándonos en el bosque

-Edward-, grité exasperada, me sentí como un niña siguiendo a Santa Claus para que te cuente una historia, totalmente absurdo, el se paró y lentamente se giró hacia mi, estaba agitado, algo que era de verdad imposible para un ser como el.

-¿Qué pasa?-, pregunté mirándolo

-Eras tu-, musitó casi incrédulo.

Me sentía frustrada, no lograba captar lo que lo tenía así.

-¿Quién?-, pregunte de nuevo con la desesperación bullendo a través de mí

-La hija del Charlie Swan-, contestó y siguió caminando

-¿Eso significa algo?-, le pregunté totalmente confusa, pero a la vez algo tranquila, al fin sabia que había sido Bella Swan

Alcancé a ver la cima de la casa de los Cullen, sentí un sentimiento calido al poder regresara ahí, justo antes de que Edward se parara de nuevo y me mirara, mil emociones centellaban en sus ojos oscuros y a pensar de sus ojeras y su palidez, parecía a punto de saltar de un sentimiento de impacienta y esperanza

-La hija del jefe de policía, tuvo un accidente, eso fue lo que supimos, solo un accidente-, explicó mientras por fin todo encajaba, su esperanza, su actitud, su forma de reaccionar, y mi propia luz.

-¿Accidente?-,…no Muerte

El no contestó siguió caminando hasta entrar a la casa sin mas, Alice y Jasper jugaban catas en la estancia mientras Esme pintaba alguna clase de cuadro, se giraron para mirarlo y se quedaron estáticos mientras subíamos las escaleras, en otro momento hubiera discutido acerca de su actitud para con ellos.

En otro momento.

Entramos a su habitación y cerró la puerta tras de mi, se acercó hacia la portátil de ultima línea, un pequeñismo pellizco a la que suponía un mero adorno de la familia Cullen, la riqueza

Me quedé frente a el casi contra la pared opuesta a la que se encontraba, parecía inmerso en algún objetivo, deducía cual pero no albergaría esperanzas, el lo hacia por los dos

Yo solo esperaba encontrar el reporte de aquel "accidente" que acabo mal.

Tal vez el rumor del accidente fue solo una pantalla para no entorpecer la investigación, pues si de algo estaba segura era de los últimos momentos de mi vida, el miedo, el odio y la desolación destilando en los ojos de aquellos desconocidos.

Si mi padre había sido Jefe de policía, no había dudas de un ajuste de cuentas, uno que salio realmente caro, y a pesar de la verdad esta vez no servia de nada, solo un milagro podría hacer que simples hechos pudieran devolverme a la vida

Había escuchado a lo lejos el tecleo de los diestros dedos de Edward sin embargo ahora habían cesado por completo, lentamente me enfoqué en el, parecía una estatua perfecta construida por Miguel Ángel y sus manos estaban en puños, me acerqué a pesar de no querer enterarme de nada, por que no soportaba verlo así.

-Edward-, lo llamé pero el no contestó, no se movió, tenia la vista fija en la pantalla, obligándome a hacer lo mismo

Era un página de un hospital, parecía la Base de Datos de pacientes o algo parecido, no alcance a razonar sus "habilidades informáticas", pues pude entender su actitud, el reporte tenia mi nombre, había sido ingresada de gravedad por un ataque

Las palabras se agolparon hasta llegar al diagnostico

ESTADO DE COMA PROFUNDO

Gracias por leer

Siento la demora, lo ven chicas, no los haría sufrir tanto sin una idea entre manos, jajaja

Cunning Angel y una servidora hemos creado una web donde subiremos historias independientes, pequeñas locuras, les invitamos a leer.

http://eltintero. jimdo.com/

Las quiero

Jazzy

2 comentarios:

  1. hy hay hay esto esta cada vez mas interesante

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  2. yo sabia q esto iba a salir bien jaja

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Por favor dejanos tu !!AULLIDO!!... asi es, !!TU AULLIDO!!
Y que se escuche fuerte y claro ya que son los que nos alimentan a seguir escribiendo^^
Ademas seras recompensado con un Edward, o el Cullen o lobo que quieras... (Menos Jacob, ese es !MIO!)XP
Kokoro



AULLA!!

Pueden robarte cada frase, cada palabra, cada suspiro y hasta el ultimo de los alientos. Pero, hay algo que tu sabes y que todas sabemos... aunque te roben todas tus ideas siempre tendras mas y mejores, por que luego de cada golpe siempre volveras mas fuerte.
Gracias Annie...